jueves, 7 de abril de 2016

Lo que hacemos con los animales y lo que ellos hacen por nosotros

Ciertas razas de perros ya se han convertido en malditas para mucha gente (Rottweiler, Pitt bull...), que cuando ven a un perro de estas características instan al dueño, o dueña, a que lo lleven atado corto y con bozal. Es lógico, con la versión que nos venden los medios de comunicación de que hay perros, o razas, "mata-niños". Todavía no nos hemos percatado de que la televisión no informa, tan sólo expone hechos, pero sin profundizar en las causas de los mismos. Deberíamos ser capaces de, en caso de que nos interese el tema que se expone en televisión, indagar sobre él de un modo más extenso y certero.
Los perros se abandonan porque crecen, molestan, se hacen mayores o, simplemente, porque el niño ya se ha cansado del perrito-juguete. Son problemas fáciles de evitar: antes de adquirir un cachorro infórmese en el veterinario de las características de la raza; si no quiere molestias, no coja un perro, porque éste, como cualquier ser vivo, necesita atenciones y cuidados. Si eso supone una incomodidad para usted, no compre un perro; si su hijo quiere un perro para su cumpleaños, pero usted sabe que la familia no está dispuesta a ocuparse de un can, regálele cualquier otro juguete y hágale entender que los animales no son muñecos de usar y tirar. Seguro que el niño lo comprende y, además, estará usted propiciando que en el futuro sea un adulto responsable con los animales.

Perrito mayor



Él nunca lo haría

Para abandonar a los animales hay varios procedimientos, depende del tamaño y características del can. Si son cachorros, se les puede echar a un contenedor de basura. Es decir, usted introduce a los perritos en una bolsa de basura al uso, sale a la calle y en el contenedor más cercano los deposita. Después, se da la vuelta, vuelve a su casa, se sienta frente al televisor y cena. Seguro que le cuentan que otro perro ha agredido de nuevo a un niño, y usted se sentirá satisfecho de haber hecho lo correcto.

También se puede abandonar al animal, si ya es más grande, en la carretera, quizá cuando llegan las vacaciones. Para ello, solamente hace falta subirlo al coche, llevarlo a algún lugar al azar, abrir la puerta del automóvil para que baje, poner el coche en marcha... y ya está, un paquete menos que llevar de vacaciones.

Él nunca lo haría. No lo abandones.


Sería conveniente menos paranoia informativa sobre lo "malvados" que son algunos perros, y más consciencia sobre lo crueles que muchas veces, demasiadas, somos los humanos con ellos, seguro que habría para llenar cientos de telediarios con nuestras "hazañas". Pero claro, eso no es noticia, tal vez porque es lo "normal".


Animales graciosos

Resulta bochornoso ver leones, tigres y demás especies salvajes andar de un extremo a otro de sus jaulas como lo que son, animales enjaulados. Eso sin hablar de las condiciones verdaderamente inaceptables en que algunos zoológicos tienen a sus animales, si es que puede ser aceptable de algún modo mantener a un animal encerrado toda su vida. ¿Para qué vamos al zoo? Llevamos a nuestros niños a que vean lo bonitos que son los animales, lo estupendo que es tener un animal prisionero para que nosotros vayamos un rato, paguemos al entrar y nos divirtamos unas horas frente al chimpancé, el puma o la leona que acaba de tener cachorros. Eso sí, sin olvidar la foto de la entrada. Es una suerte, y estamos tranquilos, pues no nos pueden hacer nada, ya que están bien encerrados. ¿Es divertido ver un animal enjaulado? Un animal que ha nacido para ser libre, para correr por la selva, nosotros hemos decidido, como lo decidimos todo, mirándonos el ombligo, que tiene que dedicarse a llenar nuestras horas de ocio.

En un país donde en la Fiesta Nacional se tortura a un toro hasta la muerte, todo lo demás es casi como un juego de niños. Desde fiestas donde se echan cabras del campanario del pueblo o se mata a pedradas a las palomas, hasta el uso de pieles. ¿Será necesario arrancarle la piel a un animal, cuando hoy en día hay imitaciones tan magnificas? Aunque claro, es de suponer que algunas personas piensan que llevar un abrigo de pieles proporciona un glamour que no lo tienen las copias.

Pieles. La crueldad no es elegante


En el siglo XVII, el filósofo René Descartes afirmó que los animales no tenían alma sino que, esencialmente, eran máquinas de carne y hueso que estaban en la tierra sólo para el uso del hombre. En consecuencia, según Descartes, el ser humano no tenía por qué sentirse culpable por matar animales ya que esas matanzas no eran, de ninguna manera, moralmente censurables. Esta creencia fue abrazada con entusiasmo por la iglesia católica, que en aquellos tiempos mantenía una intensa lucha con el paganismo, cuyas ideas, en general, afirmaban que los animales tienen un espíritu propio, que no pertenece al hombre y que no deben asesinarse de forma arbitraria.


Animales amigos

Los animales son nuestros aliados y compañeros en multitud de circunstancias, a veces hasta nos salvan la vida o ayudan a que ésta sea mucho más placentera y saludable. Son nuestros compañeros en la lucha contra la depresión, la ansiedad, etc. Existen hechos que así lo avalan.

Perros. Son bien conocidos, entre la mayoría de la población, los perros lazarillo o perros guía, de cuyo adiestramiento en nuestro país se encarga la Organización Nacional de Ciegos (ONCE).

Para realizar esta labor se precisan perros de carácter equilibrado, y que aprendan con facilidad. Este tipo de perros no pueden distraerse frente a ninguna situación, han de estar capacitados para desenvolverse cómodamente en cualquier lugar donde se encuentren personas u otros animales, sin presentar signos de agresividad. Entre las razas seleccionadas predominan el Labrador Retriever, el Golden Retriever y el Pastor Alemán.

Golden Retriever con gato


El proceso de transformación en perro guía es prolongado. Al principio, y hasta los dos meses de vida, el cachorro estará con la madre. A continuación pasa a formar parte de una familia voluntaria que disfrutará de su compañía hasta el año de edad. A partir de ese momento empezará la educación del can. Se le enseña a esquivar obstáculos, a moverse por la acera, a detenerse en un cruce, etc. A los seis meses, si el perro sirve para guía, se comienza la fase de adaptación con su futuro dueño. Esta etapa es la más complicada, pues también se trata de la instrucción del beneficiario en el manejo del perro: cómo utilizar el arnés, cómo hablarle, cómo cuidarle, etc. Y un consejo, nunca acaricies a un perro guía cuando está desempeñando su importante labor. Él está trabajando y no debe distraerse.

Caballos. También los caballos son de gran ayuda para las personas con problemas, como muestra esbozaré brevemente el caso de una joven cuya pasión por estos animales era inmensa. Un desgraciado día se vio envuelta en un aparatoso accidente de tráfico, cuyo resultado para ella fue una paraplejía. Durante mucho tiempo se resistió a montar a la que hasta entonces había sido su yegua preferida, hasta que un día, con el ánimo y la ayuda de un familiar, volvió a montar de nuevo.

Sorprendentemente comprobó que su yegua, a la que no podía guiar con sus piernas por la parálisis que sufría, se dejaba dirigir por su voz. Curiosamente, cuando otra persona montaba a esta misma yegua tenía que dirigirla de un modo normal, es decir, con las piernas, ya que no hacía ningún caso a las palabras. Hechos como este dejan entrever la exquisita sensibilidad y sabiduría de algunos animales que, como en este caso, contribuyen de una manera muy importante a que personas con problemas graves recobren las ganas de vivir.

Caballo


Según el escritor Josep Ferre Talimé, los caballos son animales con los que se puede llegar a tener una relación muy especial. Se dice que los Caballeros Templarios podían comunicarse con ellos mentalmente y por tanto tenían ventajas sobre sus enemigos a la hora de la batalla, ya que eran capaces de llegar a la lucha sin bridas ni riendas y, además, sin preocuparse de sus animales, lo que les permitía concentrarse totalmente en sus adversarios, cosa que éstos no podían hacer, al tener que estar pendientes de controlar a sus caballos.

Delfines. Los delfines son seres simpáticos, alegres e inteligentes que se utilizan, sobre todo, en terapias con niños autistas.

La razón del autismo todavía se desconoce, aunque la ciencia se inclina a pensar que es una anomalía genética. El tratamiento es la educación especial, y también se está intentando el uso de fármacos. Generalmente, los niños que no hablan pasados los cinco años no tienen un buen pronóstico.

Pues bien, estos niños inexpresivos y encerrados en sí mismos, pueden ser ayudados por los delfines, estudios e investigaciones realizados en Estados Unidos así lo avalan. La simpatía, el afecto y el juego de estos animales parece conseguir lo que mil terapias no pueden, que estos niños se abran al mundo exterior frente a unos seres que los acarician, los rozan y saltan junto a ellos con infinita dulzura y cuidado.

Terapia con delfines


El precursor en el estudio de estos mamíferos acuáticos fue el americano John C. Lilly, que suspendió sus trabajos con estos animales y los dejó en libertad al percatarse de que eran criaturas mucho más evolucionadas de lo que él suponía en un principio al comenzar sus investigaciones.

Se comunican entre sí con su propio lenguaje y, según algunos investigadores, se cuentan largas historias continuamente. Estudios llevados a cabo con delfines en cautividad, han manifestado que estos animales poseen la capacidad de aprender y de ejecutar tareas con cierto nivel de dificultad. Estos bellos seres han salvado de morir ahogado a más de un pescador, incluso han defendido al ser humano cuando se ha encontrado frente a frente con un tiburón. Son seres afectuosos, que parecen creer que el homo sapiens es un igual y por eso le ayudan y dan la cara por él ante el peligro.

Plinio el viejo, escritor y enciclopedista romano, relata la historia de un delfín que entabló una relación amistosa con un joven al que todos los días llevaba a pasear sobre su lomo. Cuenta que el muchacho falleció en un desdichado accidente, y el delfín también murió a causa de la tristeza que la perdida de su amigo le produjo.

Desafortunadamente las personas no tratamos a los delfines con tanta deferencia como debiéramos, en Japón se matan cientos de delfines para que no terminen con los peces que se "necesitan" para el consumo humano. En la guerra Irán-Irak, en el Golfo Pérsico, se utilizaron delfines para la localización de minas. La presión de grupos ecologistas consiguió que se dejara de llevar a cabo esta acción, aunque se ignora si se siguió haciendo en secreto. También hay usos menos cruentos, en Sudáfrica se utilizan estos animales para guardar las playas de tiburones, en beneficio de los bañistas, y parece que son unos fantásticos "vigilantes de la playa". Pero la triste realidad es que los delfines se exterminan impunemente, se calcula que cada año desaparecen más de medio millón de estas criaturas.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados
Artículo originalmente publicado en la Revista Natural


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