martes, 19 de abril de 2016

Carácter del Maine Coon

El Maine Coon es un gato hermoso en su inmensidad, y su corpulenta apariencia llama la atención inevitablemente. Su enorme belleza va unida a un carácter afectuoso y tranquilo que lo convierte en el compañero preferido de muchos amantes de los gatos, sin olvidar su inigualable cola que recuerda a la de un mapache.

Esta raza es autóctona de los Estados Unidos, concretamente del estado de Maine. Inicialmente abundaba en las granjas, en estrecho contacto con la naturaleza y era muy apreciado como cazador de roedores.

El apelativo de "Coon" le viene de la creencia de su parentesco con los mapaches, racoon en inglés, hecho que genéticamente se sabe imposible. Se piensa más bien que fue el cruce de gatos de angora, y otras razas de pelo largo, con gatos silvestres americanos. Hay diversas teorías, incluso leyendas, que nos hablan del nacimiento del Maine Coon.

Maine Coon
Se apunta que los vikingos fueron los primeros que llegaron a América, llevando con ellos gatos para evitar las plagas de ratones en los barcos. Esos gatos vikingos se cruzaron después con gatos salvajes americanos, dando como resultado el Maine Coon. El folklore vikingo hace referencia a un enorme gato por el que sentían adoración. Incluso se afirma que Thor, dios del trueno en la mitología nórdica y germánica, era incapaz de levantar del suelo a uno de estos felinos debido a su tamaño y peso.

Otra leyenda cuenta que a finales del siglo XVIII llegaba a América un barco con un equipaje muy especial, el de la reina francesa María Antonieta. Entre sus enseres se encontraban sus 6 gatos de pelo largo, aunque en otros escritos se dice que eran 10 o 18. El caso es que esos mininos reales se cruzaron con gatos monteses o incluso con linces, haciendo surgir la raza del Maine Coon.


Características físicas del Maine Coon

El Maine Coon es un gato que sorprende por su corpulencia y por su belleza, su tupido pelaje le confiere un aire salvaje, al mismo tiempo que le beneficia para soportar las estaciones más frías, aunque también se adapta bien a los climas cálidos.

Maine Coon



Es un felino de cabeza mediana, y adorna su cara con unos grandes y expresivos ojos de colores variados: oro, verde, cobre, azul o también cada ojo de un color. No hay relación entre el color del manto y el de los ojos.





Las orejas son grandes, amplias en la base y afinándose hacia los extremos. Su fornido cuerpo deja adivinar un armazón óseo resistente, terminando en una cola larga y espesa, que va estrechándose hacia la punta. Sus patas son fuertes y de longitud mediana. Sus pies son de un considerable tamaño, con dedos muy amplios.

Un Maine Coon adulto puede llegar a pesar entre 6 y 8 kg, siendo las hembras algo más pequeñas. Sin embargo, los hay que superan los 10 kg de peso. Estos felinos se desarrollan muy despacio, por lo que no alcanzan su tamaño completo hasta los 4 años de edad. A los machos de esta raza no es conveniente cruzarlos hasta que no tengan un año.


Convivir con un Maine Coon

Esta raza no solo es apreciada por su belleza, sino también por su carácter sosegado y sereno. Se adaptan fácilmente a cualquier ambiente, y aunque agradecerán tener un jardín que les mantenga en contacto con la naturaleza, pueden vivir perfectamente en un piso sin salir al exterior.

El Maine Coon es muy cariñoso y sociable, puede compartir su territorio con perros y con otros gatos. Además no es un gato que maúlla mucho, por lo que tampoco es molesto cuando hay niños pequeños o ancianos en la casa.

Maine Coon

Es un minino fácil de atender. Importante es el cuidado del pelaje, con un cepillado regular al que habrá que acostumbrarle desde cachorro. También es conveniente darle varias veces al mes un preparado de malta, pues por mucho que lo cepillemos será inevitable que trague pelos en su aseo diario. Con estos pocos cuidados y proporcionándole una alimentación equilibrada, donde se combine el pienso seco de calidad con comida húmeda rica en proteínas, será suficiente para que nuestro gato sea feliz y viva muchos años.


Al Maine Coon no le gusta la soledad, por lo que si se le va a dejar muchas horas al día solo, es conveniente coger dos gatitos para que crezcan juntos y puedan acompañarse uno a otro.

El Maine Coon es en muchos aspectos como un perrito y perseguirá a su dueño buscando sus mimos. Si se le enseña desde pequeño puede traernos pequeños juguetes que se le lancen. Es un animal tremendamente inteligente y obediente, y capaz de utilizar sus patas con una maestría asombrosa. Le encanta meterlas en el agua, incluso da la impresión de que lo hace para comprobar su temperatura antes de beber. También las utiliza para comer y atrapar objetos.

Este minino destaca por su elegante porte, por su inteligencia y por su carácter afable y cariñoso. También posee ese punto independiente de todos los felinos, pero en menor medida que otras razas. Lo cierto es que quien tenga en su casa un Maine Coon, sabrá desde el principio que tiene un maravilloso compañero.


Beatriz Moragues - Todos los Derechos Reservados
Artículo publicado originalmente en El Mundo del Gato


No hay comentarios:

Publicar un comentario