jueves, 7 de abril de 2016

Historia y sexto sentido de los gatos

El gato es un animal que provoca sentimientos ambivalentes. Hay personas que no los soportan y otras que no pueden vivir sin ellos. Yo estoy en el segundo grupo, desde que tengo uso de razón me recuerdo conviviendo con estos felinos.

El gato es un animal maravilloso, misterioso, independiente, aristocrático, orgulloso, y también dulce y cariñoso cuando quiere. Cada uno tiene su personalidad, algunos son muy territoriales y otros aceptan nuevos compañeros sin demasiados problemas. Quizá por eso son tan mágicos, porque son tan impredecibles como seductores.

Historia de los gatos
Durante mucho tiempo se pensó que los primeros gatos domésticos vivieron en Egipto, pero en la primavera de 2004 un artículo publicado en la revista Science señalaba que la antigüedad podría ser mucho mayor. El hallazgo de un gato en Chipre, sepultado junto al que pudo ser su dueño, apunta que la convivencia de este felino con el ser humano empezó hace 9500 años.

Sin embargo, Egipto sigue siendo el lugar en el que los gatos vivieron su momento más mágico. La adoración que sentían los egipcios por este animal era infinita, hasta el punto de ser idolatrado como ser divino. Sus leyes les protegían, llegando incluso a la pena de muerte en el caso del asesinato de uno de estos felinos. Narra Herodoto en Los Nueve Libros de la Historia que cuando se producía algún incendio, la principal preocupación de los egipcios era preservar a sus gatos del fuego. Y cuando uno de estos animales moría de forma natural, toda la familia se afeitaba las cejas como muestra de dolor y del consiguiente duelo, e incluso quienes se lo podían permitir embalsamaban y enterraban al felino como si de un miembro más de la familia se tratase.

El fervor de los egipcios por los gatos era tan popular que sus enemigos también pudieron aprovecharse de ello, y se cuenta que el rey persa Cambises II ocupó la ciudad de Pelusa porque protegió a su tropa con un incontable número de gatos, lo que suscitó la capitulación de los destacamentos egipcios.

Los gatos en la Edad Media

La Edad Media fue un periodo sombrío, las crueles persecuciones y matanzas que se llevaron a cabo no perdonaron a nadie que tuviese unas ideas distintas a la ortodoxia religiosa del momento, y hasta los gatos fueron acusados de ser seres diabólicos que junto con las brujas participaban en ritos en los que se aparecía el diablo. Esto condujo a la persecución de cualquier persona simplemente por tener un gato, sobre todo si era negro, ya que la convertía en sospechosa de tratos con el maligno. Por este motivo, los gatos fueron exterminados de las formas más espantosas.

El sexto sentido de los gatos
Esta persecución desembocó en las célebres Ceremonias del Fuego, realizadas en casi toda Europa, también bautizadas como Fuegos Eclesiásticos, que eran dirigidos por representantes de la Iglesia. Ésta era una conmemoración pagana que la Iglesia absorbió como otras muchas. Originalmente, en el tiempo de la siembra, los campesinos dispersaban las cenizas de los gatos previamente calcinados por sus campos, o bien propiciaban que los animales que usaban diariamente para sus trabajos agrícolas caminasen sobre dichas cenizas, pensando que de este modo aseguraban la fecundidad y purificación de sus animales y tierras.

En Francia se quemaban gatos en la fiesta de San Juan, que pasó a ser la más importante de París, y era el propio rey el que encendía el fuego. Esto fue así hasta que Luis XIV derogó esta práctica influenciado por el cardenal Richelieu, que era un enamorado de los gatos.

En Escocia perduraron unas ceremonias hasta mediados del siglo XVIII en las que los gatos eran quemados como invocación al demonio, por lo que en este caso no era un ritual cristiano. El individuo que asumía esta responsabilidad sabía que debía llevarla a cabo de modo ininterrumpido, sin beber, sin comer y sin dormir durante los cuatro días que duraba la ceremonia, al final de la cual emergía de los infiernos el diablo, transmutado en un aterrador gato negro y dispuesto a parar la matanza de gatos, a lo que el sacrificador sólo accedía si sus peticiones eran atendidas. Las demanda al maligno acostumbraban a ser de riquezas, aunque también se pedía disfrutar de la "segunda visión" , un poder más allá de los sentidos ordinarios que permitiría conocer lo que ocurría en cualquier parte del tiempo y del espacio.

El sexto sentido de los gatos

Casi todas las personas que han convivido con gatos relatan experiencias extrañas o curiosas con estos animales. Algunas simplemente se deben a que poseen unos sentidos mucho más sensibles que los de los humanos, y por lo tanto perciben cosas que a las personas nos resultan imposibles. Pero hay otros casos a los que, hoy por hoy, no se les encuentra explicación. Por ejemplo, se sabe que son capaces de percibir las ondas sísmicas antes de que los sismólogos las detecten, que recorren miles de kilómetros en busca de sus dueños o simplemente que saben cuando éstos regresan a casa. Veamos algunos casos más detenidamente.

Historia de los gatos
Durante la Segunda Guerra Mundial, las personas que convivían con gatos observaron que a éstos se les erizaba el pelo y corrían a esconderse minutos antes de que los aviones dejaran caer sus bombas sobre la ciudad. Decidieron imitar a los mininos y correr hacia los refugios antes de que ningún ruido rompiera el cielo. Muchas vidas humanas se salvaron gracias a ellos, hasta el punto que al finalizar la guerra los gatitos recibieron una medalla en reconocimiento a la labor realizada. Una medalla cuya inscripción   era: "Yo también estoy de servicio".

Asimismo hay casos de lealtad más allá de la muerte, en donde después del fallecimiento de su amo el gato escapa al cementerio e incluso algunos se quedan a vivir allí. Y otros que perciben cuando su familia humana está viviendo situaciones complicadas. Cuenta Rupert Sheldrake en su libro "De perros que saben que sus amos están camino de casa", la experiencia de una persona que relata: "En mayo de 1994 estaba yo sentada en el balcón junto a Klaerchen, nuestra gata persa de once años, que ronroneaba placenteramente. Mi hija, de once años, había salido con una amiga en su bicicleta. Todo parecía maravilloso y armonioso, pero de pronto Klaerchen saltó, emitió un grito que nunca le habíamos oído, se lanzó al salón a la velocidad del rayo y se sentó frente a los estantes donde se hallaba el teléfono. Un momento después sonó el teléfono y me informaron que mi hija había tenido un desgraciado accidente con la bicicleta y que la habían llevado al hospital" (Andrea Metzger, Bempfligen, Alemania).

Estos casos no tienen explicación, no sabemos si estamos conectados con nuestros queridos animales, pero el caso es que también se han hecho experimentos militares con gatos, delfines y conejos, en los que se llevaban a las crías en un submarino y dejaban a las madres en tierra firme. A las crías se las iba sacrificando una a una a miles de kilómetros y bajo el mar, y se comprobaba que en ese mismo momento, medidas las reacciones del cerebro con un electroencefalograma, las madres reaccionaban en el segundo justo en que sus pequeños eran sacrificados.


Beatriz Moragues - Derechos Reservados
Artículo originalmente publicado en El Mundo del Gato


2 comentarios:

  1. HOLA¡
    BEATRIZ MORAGUES.
    QUE INTERESANTE, ES LA HISTORIA DE LOS GATOS..
    ME GUSTO MUCHO..

    SALUDOS DESDÉ ATLANTA GEORGIA.

    MÉXICO
    REPORTANDOSE.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado Raúl. Un saludo.

      Eliminar